¿Quién es el Premajunche?


En uno de sus arrebatos de desesperación, al saber que el tiempo corre inexorablemente y no hay decreto ley que pueda evitar que el 7 de octubre llegue, Hugo Chávez señaló que “ningún candidato de la oposición ‘rancia’ reúne los requisitos para la presidencia”.

Por supuesto, el presidente se refiere a los –ahora- cinco precandidatos de la oposición, quienes se unirán después del 12 de febrero para constituirse como un bloque sólido y compacto y enfrentarlo electoralmente.

El presidente se ha referido a estos precandidatos de la oposición de maneras muy despectivas. Los ha llamado “premajunches” y quien salga electo sería el “majunche”. Según el diccionario de la real academia española, majunche significa “adj. coloq. Ven. De calidad inferior, deslucido, mediocre”.

Ahora bien ¿Quién es el majunche? ¿Quién ha resultado de “calidad inferior”?

Puede verse lo bajo del discurso del presidente que, en vez de tomar las propuestas país de los precandidatos y someterlas a comparación con sus propias políticas públicas, se limita a descalificar a sus posible contrincantes con ofensas. Actitud esta que no le es extraña al ciudadano presidente, quien durante trece años se ha dedicado a ofender y maltratar a los venezolanos.

Puede verse que el deslucido es quien ordenó el cierre del consulado en la ciudad de Miami, Estados Unidos, para buscar torpedear las elecciones y quien, el 12 de febrero, monta un concierto en contra de la oposición. Porque si usted aun no lo sabía, amigo lector, el día de las elecciones primarias, habrá un concierto patrocinado por el gobierno nacional, con los artistas manu Chau, Paul Gillman, entre otros, para conmemorar el día de la juventud en La Victoria. Entonces, el deslucido es quien, busca que los jóvenes no vayan a votar en las elecciones Primarias.

El mediocre es quien llegó a asumir las riendas del país hace trece años ya, y aun insiste en culpar a los gobiernos anteriores. Mediocre es quien sigue alegando que las bases de la cuarta República no han podido ser desmontadas. Mediocre es quien asumió la bandera del socialismo en el 2003 y aún en el 2012 reconoce que no ha podido implementarlo como ha querido. Mediocre es el que tiene a todo un país pasando penurias para conseguir leche, queso, harina, aceite, huevos o mantequilla. Mediocre es aquel que tiene a los ciudadanos encerrados bajo llave, presos en sus propias casas, porque perdió la pelea contra la delincuencia –o quizás, más mediocre aún, nunca peleó y entregó-.

Analizando el asunto, el premajunche no está en los precandidatos de la oposición. Ese premajunche del que tanto habla el presidente de la República no es otro que el propio precandidato presidencial del gobierno.

El premajunche es quien se ha dejado robar la atención y la agenda luego de ser el único elemento noticioso de la política venezolana durante años. Y es que el verdadero premajunche no hace sino hablar de los precandidatos de la oposición. Los ataca, los insulta, los desprecia, los intenta humillar. El verdadero premajunche no se da cuenta que las pantallas del canal del gobierno. Venezolana de Televisión, se han dedicado los dos últimos meses a hablar solo de los candidatos de la oposición. 

Ya el pueblo no sabe dónde anda el verdadero premajunche, si habló, si no habló, si trotó, si viajó a Cuba. La gente solo habla de la oposición, de quien ganó el debate, de que Pablo Pérez está metido en los barrios, de la alianza Capriles-López, de que Maria Corina dijo que “expropiar es robar”, que Diego Arria lo va a llevar a La Haya… Luego de tanto y tanto poder, tanta televisión, tanta cadena y el venezolano solo habla de otra cosa. Eso es ser un premajunche.

Definitivamente, el verdadero premajunche se refleja en los candidatos de la oposición. Quisiera ser como ellos: que le llegan a un país, que el pueblo los aclama, que –uno de ellos- será presidente luego del 7 de octubre de 2012.

El verdadero premajunche solo tiene como opción limitarse a opinar sobre los candidatos de la oposición porque se quedó casi sin gente que lo escuche y sin nada que decirle a los pocos que aún quieren escucharlo.

Twitter: @rojasperezm

Gobierno de Unidad


Después de un esfuerzo de acuerdo político y técnico, fue aprobado finalmente por la Mesa de la Unidad a mediados de este mes los Lineamientos para el Gobierno de Unidad. El documento final fue asumido el 23 de enero por los precandidatos presidenciales. Expresa con detalles las Líneas de acción que el Gobierno de Unidad Nacional deberá poner en marcha desde el primer día de la gestión

La Mesa de la Unidad presentó una propuesta de gobierno para todos los venezolanos. En el centro de ella están los problemas de la gente, de nuestras ciudades y pueblos. Ha sido elaborada, a través del diálogo y el entendimiento entre los partidos políticos, equipos técnicos, organizaciones sociales y ciudadanos.

El año pasado la Mesa de la Unidad emprendió en forma sistemática las tareas para garantizar un gobierno efectivo en el próximo período presidencial. Las Bases Programáticas aprobadas en 2010 (100 Soluciones para la Gente), fueron el marco de referencia.

Esta nueva etapa de elaboración programática colocó su acento en el país que queremos tener en el año 2019. Se aspira que en ese año muchos de los problemas que confrontamos hayan sido solucionados o aminorados. También se analizaron las medidas que deberán ejecutarse en los primeros días del gobierno. Se trabajó en dos dimensiones.

En la dimensión técnica invitando a los mejores especialistas del país en las áreas de gestión pública. Este llamado fue atendido por más de 400 expertos nacionales, organizados en 31 Comisiones Técnicas. En la dimensión política, se constituyó la Comisión de Políticas Públicas, con delegados de los partidos, con la facultad de considerar y aprobar los Lineamientos para el Programa de Gobierno de Unidad Nacional. La incorporación de representantes de los precandidatos presidenciales fue de especial importancia para acoger sus propuestas.

Este vasto esfuerzo de acuerdo político y técnico, fue aprobado finalmente por la Mesa de la Unidad a mediados de este mes. El documento final fue asumido el 23 de enero por los precandidatos presidenciales. Expresa con detalles los Lineamientos de acción que el Gobierno de Unidad Nacional deberá poner en marcha desde el primer día de la gestión.

La MUD cuenta con las alternativas de solución para los problemas de los venezolanos. Cuenta con un plan de vuelo, el cual en algunas áreas sobrepasa el tiempo del próximo gobierno, que ha sido posible por la disposición a hacer de la política la base de las coincidencias.

El próximo paso es la presentación del Programa de Gobierno bajo el liderazgo del candidato presidencial que resulte de las elecciones primarias. La Unidad es cada día más concreta. Es condición necesaria para ganar las elecciones e imprescindible para hacer un buen gobierno para vivir y progresar en paz. Por ello es fundamental que cuidemos la Unidad. Que sigamos juntos la travesía. Que seamos muchos más.

Hacia la Venezuela Soberana




Cumplió el presidente Chávez con el ritual de presentar ante la Asamblea Nacional su memoria y cuenta correspondiente al ejercicio fiscal de 2011. Después de divagar y contar anécdotas hizo énfasis el presidente en que Venezuela ha recuperado su soberanía e independencia.
Dibujó el presidente Chávez una país cuya economía solamente existe en su imaginación donde se produce lo que se consume, la gente ahorra, los turistas vienen a raudales a visitarnos, se ha incrementado la producción de alimentos, la salud y la ecuación públicas son óptimas, la gente y su presidente se sienten seguros porque la delincuencia ha disminuido.

Pero sucede que al examinar las cifras de la economía venezolana en 2011, las cosas son muy diferentes. Ciertamente, la economía creció, pero la inversión privada se ha contraído de forma alarmante y la inversión pública está estancada. El costo de la vida tiene azotado a los venezolanos y por tanto los salarios reales han disminuido. En 2011 la tasa de inflación se ubicó en 27,6% la mayor de América Latina a lo que se agrega un aumento del indicador de escasez hasta 20%, implicando que de cada cien artículos faltan veinte.

Ese país paradisíaco en 2011 se endeudó masivamente y hoy su nivel deuda financiera alcanza a una cifra preocupante que se puede contabilizar en US$ 140.000 millones. Pero es en la dependencia y su vulnerabilidad donde reside parte de los problemas que el presidente no relató o pretendió ocultar. Una economía en la cual las importaciones han venido avanzando aceleradamente porque su producción nacional se ha desplomado en vista de una política suicida de expropiaciones y confiscaciones.

Adquirimos en el exterior productos de consumo que antes producíamos en Venezuela como es el caso del arroz, el maíz y el café, entre otros. De exportadores pasamos a ser importadores. En lo relativo a alimentos, de cada cien kilogramos consumidos en Venezuela, sesenta son importados, cifra que se eleva al considerar que Mercal importa 75% de los alimentos que vende.

En cuanto a las prendas de vestir, 80% son de origen importado o elaboradas con productos importados porque la industria textil en Venezuela casi no existe. Algo similar ocurre en el calzado donde de cada cien pares de zapatos de todo tipo que nos ponemos los venezolanos, ochenta son traídos del exterior.
Debemos rescatar la soberanía productiva de Venezuela y ello exige un nuevo gobierno que trabaje más y hable menos, que incentive la producción en lugar de expropiar.

Democracia primero




La unidad democrática se impone profundizada con las primarias del 12 de febrero

En vez de la conmemoración del rescate de la Democracia hace 54 años, el régimen se apresta a la celebración del vigésimo aniversario de lo que fue una sangrienta arremetida de un sector del Ejército contra su destrucción: el intento golpista del 4 febrero 1992. 

Continúa así su política de exaltación de los frustrados golpes militares. Ya lo hizo con la insurgencia del 27 de noviembre 1922 en la cual participaron unidades de la Fuerza Aérea Venezolana (FAV). Causaron unas 300 muertes y daños a 17 aeronaves de la Fuerza. Decretó Día de Aviación Militar esa funesta fecha en sustitución del 10 de diciembre, que en 1920 nació la fuerza. 

Jamás se pretendió realzar la acción de la FAV el primero de enero de 1958 que bombardeó el Palacio de Miraflores y puso de relieve la jornada cívico-militar, la cual el 23 del mismo mes dio al traste con la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, quien pretendía prolongarse en el poder. 

No obstante identificarse como un régimen militar, dicha tiranía fue derribada con la participación de la institución armada para la reconquista de las libertades. En esa lucha el primer paso lo dio la Iglesia con la Pastoral del primero de mayo de 1957; al mes siguiente se unieron los partidos en Junta Patriótica y en noviembre se incorporaban los militares. 

Después de la sublevación del primero de enero no cesaron las acciones que culminaron el que sería declarado Día de la Democracia. No es de extrañar que la mentalidad golpista del comandante presidente lo lleve ahora a cambiarlo por el 4F92. 

Pero la unidad democrática se impone profundizada con las elecciones primarias del 12 de febrero que conducirán a la escogencia de quien el 7 de octubre será elegido nuevo Presidente. 

Vota por ti


El próximo 12 de Febrero, los venezolanos que quieren un cambio significativo en el presente y futuro del país tienen un compromiso con su proyecto de vida. La mayoría de esos proyectos de vida, suponen la existencia de un clima de paz y seguridad ciudadana y de funcionarios públicos que enmarquen sus actuaciones con el claro propósito de garantizarlo.

Con funcionarios que supediten sus actuaciones a la propagación de la guerra, el combate de unos venezolanos contra otros, la entronización de la violencia, la depredación, la expropiación de los bienes y la propiedad, la supeditación de la vida a los objetivos del poder como fin, la protección al delincuente con la laxitud judicial, la falta de protección social al buen policía, la prevalencia de los militares como ciudadanos de primera y los civiles de segunda, no hay futuro para Venezuela. 

Por eso es necesario, estimado abstencionista, que revalúes tu posición. ¿Por qué no participar en aportar una solución que posiblemente tengas más clara que nadie? La respuesta a tu abstencionismo tiene un motivo que has colocado por encima de cualquier otro. Es que no tienes confianza en ningún sector politico, venga de donde venga y proponga lo que proponga. Para ti, todos están llenos de falsedades y dobles discursos. Para ti, nadie ni nada en la historia de este país te ha mostrado una conducta diferente. Para ti todos son iguales, porque todos buscan lo mismo, el poder por el poder, el dinero, el negociado, la posición de autoridad para vivir del usufructo de lo público. 

Haciendo extensión de tus ideas, todas ellas muy respetables, has permitido progresivamente sin que te des cuenta de ello, que justamente las cosas que menos te gustan de la actuación de los funcionarios públicos, su corrupción, su ineficacia, su desatención ciudadana, se hayan multiplicado y reproducido mucho más rápido en la medida en que te has abstenido de votar. En la medida en que no has participado para detener el desorden y todos los factores públicos que atentan contra tu calidad de vida, en esa medida has contribuido a que los factores que la perjudican hayan proliferado. 

Lo que quizás nunca pensaste es que un abstencionista ocupara el cargo con todos los mandados por hacer y decidiera no hacer ninguno, por abstencionista. Se abstuvo de combatir la delincuencia y promover la paz, se abstuvo de hacer viviendas, se abstuvo de arreglar las calles y la vialidad, se abstuvo de respetar la propiedad privada, se abstuvo de garantizar la independencia de los poderes, se abstuvo de respetar a la Iglesia, a las instituciones, a la mujer, a la juventud, los pensionados, los médicos y educadores venezolanos, se abstuvo de proteger a la niñez abandonada en las calles y a los ciudadanos damnificados los mantiene en esa condición de indigencia. Y ahora tambien, querido abstencionista, no se quedará tranquilo hasta no sacarte de "tu indiferencia" para convertirte en indigente. ¿Acaso no te parece ya suficiente tanta abstención? 

Vas a tener que activarte para tener un gobierno que no se abstenga de protegerte y de garantizar tu libertad. Por eso, estimado amigo, llegó la hora de votar por ti para que se respete el voto de todos. Y la única forma de hacerlo efectivo es activándote como defensor de tus derechos, tus bienes y tu libertad. No te abstengas de ayudar a tu proyecto de vida. Él necesita que tú lo elijas. 

Improductividad sin límites


A casi 14 años, Chávez se acordó del problema del empleo en su primer Aló Presidente después de 7 meses de ausencia, con el inicio de la Gran Misión Saber y Trabajo. Es irónico porque este es el mismo gobierno que ha menospreciado los mecanismos para fomentar el trabajo destruyendo sistemáticamente empleos de calidad con expropiaciones

Y al año catorce de su gobierno, el Presidente se acordó del empleo. En su primer programa dominical después de siete meses de ausencia, anunció el Presidente el inicio de la Gran Misión Saber y Trabajo.

Todo un cambio "extraordinario" en el discurso. Ni en sus palabras en la toma de posesión de 1999, ni en su última Memoria y Cuenta ante la Asamblea Nacional en 2011, el Presidente se había acordado del empleo.

Ni dijo en ninguno de los dos casos cuántos empleos crearía su gobierno, ni cuántos había creado. Por alguna razón "misteriosa" se crea una Gran Misión que atenderá el saber y el trabajo. No hay que ser muy mal pensado para imaginar que las elecciones del 7 de octubre y la angustia que genera en los venezolanos la ausencia de empleo de calidad, son los factores que han "movido" al gobierno a acordarse de la creación de empleos.

No es sólo que el actual gobierno ha menospreciado los mecanismos para fomentar el empleo, es que también ha destruido sistemáticamente empleo de calidad. Cuando se promueve la inseguridad jurídica desde el gobierno, cuando se persigue a la inversión privada, sea nacional o extranjera, cuando se realizan agresiones a la propiedad, en todas estas circunstancias se debilita la capacidad de crear empleos.

Los resultados están a la vista. Aparte de las miles de empresas cerradas y la migración de empleados a trabajos de menor calificación, junto con el éxodo a otros países, la destrucción de empleo de calidad ha alcanzado niveles muy significativos. En 1997 el 27% de la población trabajadora lo hacía en grandes empresas. Diez años después se redujo a 17%. El país tiene 50% de sus trabajadores en empleos de poca productividad, tal como lo señala la Cepal.

Investigaciones de la UCAB indicar que el 65% de los trabajos son precarios, esto es, que no cuentan con las condiciones adecuadas de remuneración, beneficios y nivel de calificación.

Todo lo anterior influye en los bajos niveles de productividad que ostenta el país. Somos el país con el menor porcentaje de exportaciones de bienes manufacturados en la Región, apenas 5%. Según la Cepal, en 2009 exportamos 74 millones de dólares en productos manufacturados de alta tecnología.

Brasil llegó a 10.500 millones de dólares. Y Costa Rica casi 2.000 millones. México más de 60.000 millones.

De tal manera que los intentos de última hora para transmitir a los votantes la sensación de que este es un gobierno que favorece el empleo, no tienen nada que ver con las desastrosas políticas que han reducido las posibilidades de trabajos de calidad.

Para remate, en la nueva misión se acude nuevamente al registro como mecanismo de exclusión. Todo lo cual indica que hay muy poco que esperar de un gobierno que ha hecho del deterioro de la productividad de los venezolanos su objetivo más lamentable.


Vialidad destrozada




Una persona que viajaba de Río Caribe, estado Sucre a Caracas en 1970 con seguridad tardaba entre ocho horas y ocho horas y media. La misma persona si viaja hoy, cuarenta y dos años después, demora en esa travesía diez horas, no obstante que hay más autopistas y los carros son más potentes. 

La razón de esta aparente paradoja estriba en el hecho de que la vialidad está en estado calamitoso y además por la anarquía que reina en materia de infraestructura y normas de tránsito. 

El caos es total. Esa situación desastrosa de de las carreteras de Miranda, Anzoátegui y Sucre es la misma que afecta a otras entidades, especialmente a Mérida, Guárico, Táchira, entre otras.

Ciertamente ese abandono de la vialidad no se le puede atribuir totalmente al gobierno del presidente Chávez, pero lo que es verdad es que durante su administración se ha acentuado exponencialmente el deterioro. 

Contando el número de kilómetros de vías construidos y el gasto de mantenimiento, el gobierno del presidente Chávez queda muy mal parado respecto a otros presidentes. 

En lo que si gana abiertamente el gobierno del presidente Chávez y sus gobiernos regionales como el de Tarek William Saab de Anzoátegui y Enrique Maestre de Sucre es en propaganda de obras no culminadas pero si publicitadas. 

Si lo que estos dos sujetos gastan en vallas publicitarias con sus caras lo dedicaran a mejorar las carreteras de sus estados, éstas estarían en buenas condiciones. Como dato puede decirse que entre Cumaná y Guiria no se ha construido un solo kilómetro de nueva vialidad en estos doce años, más allá de reparar uno que otro hueco. 

Otro hecho lamentable fue la eliminación de los peajes, cuya recaudación al menos ayudaba al mantenimiento, hoy esas estructuras están abandonadas y destruidas. Como resultado de la ruina de los expendedores de gasolina, las estaciones donde se surte combustibles están sumamente deterioradas, no existiendo de servicios primarios tales como agua y aire. 

Pero más allá de estas anécdotas, lo cierto es que Venezuela requiere urgentemente de un plan vial, concebido y aplicado por un nuevo gobierno, porque a este se le acabó el tiempo y además no tiene la gente capacitada para un proyecto de esa envergadura. 

Ese plan debe contemplar, refacción, mantenimiento y construcción de una red de carreteras y autopistas a lo largo del país. Ya basta de regalar dinero a otros países cuando nuestras vías están destrozadas.